¿Cómo das valor a tu proyecto?

Invertir en dar valor a tu marca es invertir en la continuidad de tu proyecto
Publicado por maría Mar 10/01/2017

¿Cómo vas a vender servicios en los que no crees? ¿Cómo vas a vender servicios en los que no invertirías para tu propia empresa?

Crear valor para el cliente seguro que es un concepto que tenemos claro. Generarlo para tu propio proyecto, cuando parece que la realidad del día a día “nos come”, es algo que podemos percibir como secundario y hasta subjetivo o poco útil.

¿Qué es crear o aportar valor a una marca?

Los bienes tangibles y los servicios que aportan ingresos seguro que son conceptos que tenemos claros también. Pero, ¿qué pasa con esas tareas que no son tan fácilmente traducibles a euros? ¿Qué pasa con nuestra marca y lo que vale? Cuando hablamos de una compañía de buen tamaño y hay acciones de por medio, la cosa es fácil: basta aplicar una fórmula matemática. Cuando hablamos de empresas pequeñas, vienen las dificultades.

Y aquí llega la pregunta mágica: ¿es tu proyecto un apaño para salir del paso o es un objetivo a perseguir a largo plazo?

Aportar valor a tu marca es imprescindible para un futuro feliz

El cortoplacismo y la estrechez de miras muchas veces no son defectos per se de la persona que emprende un negocio. Como decíamos más arriba, la realidad se impone o se nos impone com demasiada frecuencia. Pero, el saber ver más allá y valorar —y por tanto, invertir— en aquello que acabará retroalimentando nuestro negocio y asegurando su continuidad —la famosa viabilidad— es toda una virtud.

Para que una marca pueda llegar a tener valor, es necesario crear estrategias y campañas fuertes que hagan posicionarla como la primera en las mentes de todos.

Rodrigo Gómez Hernández en el blog de Elogia.

El aprendizaje y la innovación son claves

Las cosas no se hacen porque sí: no te mueves en un entorno determinado, con fuertes valores sociales, si no crees en ellos ni participas en en su crecimiento y mejor alcance.

Tampoco haces contenidos porque sí: los haces para aportar valor. Dirigimos nuestros esfuerzos a un objetivo, que es llegar a nuestro público, ofreciéndole algo tan útil como relevante. Esto redundará en una mejor imagen, más cercana y diferenciada. Nuestro proyecto "caerá bien".

Porque, no pierdas de vista una cosa: si tu marca no tiene un objetivo claro, el público la percibirá como una más. Pasarás a la larga lista de empresas que solo buscan conseguir dinero y que son indistinguibles unas de otras. Y, hoy en día la gente demanda empresas con valores, comprometidas socialmente. Esta es una buena y bonita forma de destacar, ¿no crees?

Pero no hay que acomodarse: en el entorno en que nos movemos en lo que todo va demasiado deprisa y dura poco, hay que estar muy pendientes de renovarnos, ampliar nuestros conocimientos y mejorar nuestras aptitudes. Esto implica un esfuerzo e inversión diarias, y pensar no solo en el corto plazo, mirar también más allá.

Los contenidos que generemos además de ser útiles y entretener, deben aportar siempre algo nuestro, que posicione nuestra marca y que de a conocer nuestra filosofía de empresa.

El valor del marketing de contenidos: sí, es rentable

En anteriores posts, como Marketing de contenidos: las personas en el centro y en nuestro toque de atención particular para que el 2017 sea el año de la inversión en contenidos, hemos dado ya muchas claves. No está de más resumirlas, para que no haya dudas de que el content marketing es un valor añadido que debemos cultivar:

  • Posicionamiento: la diferenciación es la clave. Sal del montón de empresas clónicas. Consigue visibilidad de una vez.
  • Branding: al hilo del punto anterior, piensa en la sobreexposición que sufrimos a diario. Somos cada vez consumidores/as más críticos/as y con más información y poder de decisión.
  • Credibilidad: con el marketing de contenidos huyes de la desconfianza que genera el buenrollismo vacío y la despersonalización de las marcas. Además, la gente busca opiniones expertas; dáselas.
  • Engagement: es mucho más que generar interacciones; la época de "inflar" los me gusta o compartidos ya demostró que no tenía utilidad. El engagement es el vínculo que crea la marca con las personas, que las lleva a adquirir sus productos o servicios. Es, sí, pura persuasión.
  • Tráfico: a tu casa, o sea, a tu web. Las redes sociales recuerda que son el medio, no el fin en sí mismas.

Por tanto, hablamos de una estrategia de marketing que combina muy bien con otras técnicas, como el SEO.

Ah, un momento. ¿Piensas acaso que el marketing es malo? ¿La publicidad es el mal de nuestros días? ¿Es mala un arma de fuego cuando la usamos para practicar tiro, un deporte olímpico, por otro lado?

Maticemos: las herramientas son siempre neutras; lo que será "malo" o "bueno" es el objetivo para el que las usemos.

Y cada vez son más las marcas, en este caso en el sector de la moda, quienes entienden estas necesidades y han conseguido llevar a cabo una estrategia de Marketing de Contenidos exitosa. Han entendido que la clave está en comunicarte con su target sin promocionar sus productos y la marca constantemente y así creándole una experiencia de valor. Han utilizado el marketing de contenidos para crear un vínculo con el público al que se quieren dirigir y ofrecer entretenimiento o formación.

Nerea Anasagasti en el blog de Territorio Creativo.

 

¿Qué necesito para desarrollar una estrategia de contenidos?

Seguir unos cuantos pasos, como estos de aquí abajo. Como verás, las redes sociales forman parte del maléfico plan, pero no son el blanco al que apuntar:

  1. Marcarte los objetivos: ya sabes, que sean SMART y que encajen con los de tu empresa. Y ya de paso, piensa cómo vas a medirlos.
  2. Escoger tu público: el rollo de segmentar, buscar nichos... lo que queremos es comunicar mejor con nuestro público objetivo. Aquí es muy útil observar cómo interactúan con nuestra marca las personas que nos siguen en redes sociales.
  3. Elige el tipo de contenido: sobre qué formatos y a través de qué canales distribuirlos hablamos en este post. ¿Te dedicas al mundo de la belleza? Pues que sepas que los videotutoriales lo petan. ¿Que lo tuyo es el derecho? Monta una presentación en Slideshare con información comprensible sobre alguno de tus servicios más demandados o sobre aquellos a los que quieres dar más visibilidad. Si lo tuyo es la fisioterapia y el crujir de huesos, crea un ebook con pautas y consejos para cuidar la salud de la espalda; incluye gráficos e imágenes explicativas de estiramientos.
  4. Valora tus recursos: ¿serán internos o externos? Si vais a cubrir estas tareas desde dentro, ¿cuánto tiempo va a llevar? Si vais a tirar de alguien de fuera, ¿cuál es el presupuesto máximo que podéis afrontar?
  5. Planifica la ejecución: un calendario viene muy bien para señalar cuándo hay que buscar ideas, cuándo hay que darles forma (creación pura y dura) y cuándo publicarlas.
  6. Difunde: no basta con publicar una vez, o hacerlo de forma errática. Piensa dónde (newsletter, redes sociales, home de tu web, acciones con influencers, etc), cuánto tiempo, si vas a invertir en publicidad o no.
  7. Analiza y mide: esto va muy ligado al punto 1. Hay montones de herramientas gratuitas o muy asequibles que nos pueden ayudar a trackear nuestra estrategia: desde bitly.com, hasta Hootsuite, pasando por Google Analytics o las estadísticas de Facebook y Twitter. Si tienes que justificar tus acciones, podrás elaborar informes semanales o mensuales; también son muy útiles para ver qué funciona mejor —descarga gratuita de ebooks, posts con decálogos de consejos, infografías chulas, etc).

Si has llegado hasta aquí, evalúa:

¿Sigue siendo una opción solo vender a puerta fría, esperar a que suene el teléfono, o a que tu newsletter sea abierta por alguien?

¿Te parece que solo "hacer y cobrar" es sostenible o es algo que te limitará e impedirá llegar a nuevos clientes para sostener tu proyecto a largo plazo?

¿Es mejor dedicar al 100% tu jornada a trabajar en proyectos para clientes o quizás conviene reservar una parte a buscar oportunidades de negocio y posicionarte con firmeza?

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