Por qué el Social Media no es cosa de cuñaos

Imagen de un perro delante de un ordenador
Publicado por maría Mar 15/03/2016
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Que tu cuñao o tu sobrino son muy apañados con Facebook no lo dudamos. Si además de hacerte ahorrar unas perras tienen en cuenta todas las cosas que enumeramos a continuación... ¡preséntanoslos y los contratamos!

No somos tan cool, pero todo es ponerse

No somos tan cool, pero todo es ponerse

Contábamos hace no tanto cuáles son las tareas de un Community Manager y qué valor aporta a las marcas. También hemos hablado de cuál es su perfil ideal, y de que la experiencia es un punto.

En la línea de la experiencia y la perspectiva que da el tiempo, queremos señalar que el tamaño no importa, pero sí la efectividad. Preferimos que una página de Facebook con un número poco impactante de personas seguidoras pero involucradas y comprometidas con nuestra marca (el famoso engagement). Apostamos por una comunidad discreta que interactúe y hable de nuestro libro a sus contactos, antes que por miles de personas que nos aportan poca información útil sobre lo que hacemos.

Por eso, antes de pensar en medir el éxito o el fracaso por la cantidad de ceros y, sobre todo, antes de poner a tu familia a trabajar en las redes sociales de tu proyecto, lee lo que sigue. Si alguien te lo hace gratis y bien, perfecto, sino, llama al equipo A.

¿Qué implica gestionar las redes sociales de una marca o entidad, prima?

Controlar un poquito de contenidos:

  1. Estar al tanto de las novedades del sector al que pertenece: las publicaciones de personas expertas, las noticias relevantes, etc. Compartir estos contenidos te posiciona como voz con peso, lo que redunda en una mejora tu imagen de marca.
  2. Saber organizar las publicaciones: calendarizar, distribuir por temáticas a lo largo de la semana.
  3. Analizar qué tipo de publicaciones funcionan mejor y potenciarlas: ¿vídeo sólo? ¿Texto+foto? ¿Qué tipo de texto? ¿Y un unicornio?
  4. Establecer de forma metódica la frecuencia de actualización: no es cuestión de avasallar. Hay un ritmo, unas horas, un orden; y unos motivos, claro.
Él nunca lo haría... bien

Él nunca lo haría... bien

Saber de copywriting:

  1. No sólo la ortografía debe ser impecable: también la sintaxis y la gramática. Aunque parezca de perogrullo, seguir estas normas, además de dar buena imagen, facilita la lectura rápida y el entendimiento veloz. Que los ritmos en redes sociales no son lentos, amigos.
  2. Tener claro el objetivo: ¿qué queremos conseguir? ¿A quién queremos llegar?
  3. Usar bien el tono adecuado: como en la vida, a veces es más importante cómo lo decimos que qué decimos. No es lo mismo una marca de prótesis de cadera que un restaurante argentino. Mucho ojo porque la informalidad, cercanía y humor pueden ser un arma de doble filo; si no las usas correctamente puedes conseguir el efecto contrario. Nada peor que una marca "que va de guay".
  4. Las palabras clave: debemos elegir dos o tres en las que queremos destacar/posicionarnos. Al margen de estas, aquellos conceptos más importantes de los mensajes que publiquemos deben ir, preferentemente, al principio del texto.
  5. Títulos que impacten: la mejor forma de atrapar la atención de la gente y animarles a compartir o comentar.
  6. La persuasión: juega con despertar la curiosidad, la emocionalidad. Hay que intentar tocar fibras, con medida, como todo.
Zapatero a sus zapatos e Instagram para que nos los vean todos

Zapatero a sus zapatos e Instagram para que nos los vean todos

Estar al día en lo que se cuece en el sector del Social Media:

  1. Los cambios de tendencia: o llámale novedades, nuevas costumbres de las personas usuarias, contenidos virales, etc.
  2. Las estrategias creativas que comparten influencers: siempre podemos aplicar lo que hacen otras gente y que le funciona.
  3. Las publicaciones deben estar optimizadas para cada red social: no nos cansamos de decirlo, no es lo mismo un tuit que una publicación en Facebook, y no sólo por el límite de caracteres. Incluir imágenes (y de qué medida para que se vean lo mejor posible), respetar las normas (RT, vías), incluir emoticonos... Y todo siempre valorando los cambios y actualizaciones que quiera llevar a cabo cada una de estas grandes empresas.

Tener responsabilidad/experiencia/sentido común:

  • O sangre fría, o empatía, o calma... Una crisis de marca, mejor no dejarlo en manos de cualquiera.
  • Pensar antes de responder y hacerlo con habilidad y agilidad, minimizando las posibles reacciones negativas, es algo que se consigue con el tiempo. La reflexión seguida de acción es un plus, el ser bocachancla o quedarse paralizado, es un... minus.
Soy una CM languideciendo. Jartita me tenéis

Soy una CM languideciendo. Jartita me tenéis

Haznos caso, payo

El intrusismo está muy feo, y para consecuencias a un plazo no muy largo, Vitaldent. Y, además, teniendo en cuenta lo que dependemos de los cambios de las redes sociales y los vaivenes de su algoritmo, mejor es centrarnos en lo nuestro: comunicar y "llegar". ¿Es tu cuñao experto en eso? Cuéntanoslo :P

(Las fotos tan chulas de este post son de Unsplash).

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