¿Qué pasa si no pagas a una cooperativa por su trabajo?

Animal Farm
Publicado por andrea Lun 30/12/2013
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Opción 1: se muere un niño.

Opción 2: Bill Gates revive a ese niño.

Opción 3: una cooperativa muere.

Cuando una entidad contrata los servicios de una cooperativa (empresa de economía social) que ofrece servicios y productos creados con otro modelo de trabajo basado en criterios éticos y responsables, se supone que cuenta con el dinero para pagar. Lógico, ¿no?  Pues no, no es lógico para algunas entidades y organizaciones. Atribuyamos este percance a la falta de planificación o al sistema en el que vivimos, en el que los bancos han instalado en nuestro cerebro ese hábito de comprar sin tener con qué.

La deuda creada a un banco o multinacional es la deuda de todos, pero la deuda de quien no paga a una cooperativa no es de nadie. Si no, díganle a Rajoy que, mientras funde a multas a la multitud desembolsa "nuestro" dinero a la Banca. Los impagos asfixian a las cooperativas: retrasarlos de 6 a 12 meses, o más, puede provocar que ese proyecto muera, deteriorando así la economía local y solidaria. Las cooperativas y más aún las que no llegan a tres socias contratadas no tienen fondos robados como sí los tienen los bancos o inmensas empresas (de energía, telecomunicaciones, electrónica) con prácticas poco respetables. Antes de confirmar la contratación de trabajos de una cooperativa pregúntense por lo menos: ¿les podremos pagar por su trabajo?

Los fondos con los que cuentan las cooperativas son derivados del trabajo, del que se ha pagado. Posiblemente se elige una cooperativa por su compromiso social, sus principios y por la calidad del trabajo. Entonces, ¿qué lleva a no realizar el pago? Porque sí se paga a grandes empresas y bancos. ¿Se paga por temor a que esas grandes empresas y corporaciones corten un servicio o embarguen? A la cooperativa no se la teme porque no lleva a cabo prácticas de ese estilo, son personas cercanas, se identifican con nosotras. Detrás de las grandes corporaciones ¿quién está? ¿Tienen una realidad similar a la nuestra? No. Premiamos a quien no conocemos y castigamos a quienes conocemos y ofrecen alternativas responsables y sensibilizadas con la realidad.

El mundo cooperativo se asocia con frecuencia al mundo del tercer sector (ONGs, ONGDs) y de ello se presume que el trabajo cooperativo es similar a la caridad o voluntariado. Trabajo es trabajo. Se hace con esfuerzo y dedicando tiempo, nuestro tiempo; y el tiempo de un grupo de personas es sagrado. Creamos un modelo de trabajo pensando en nosotras, en formas de crear servicios y productos con otras características, nos reinventamos y grande es la ilusión de hacerlo. Hasta que alguna entidad nos confirma un servicio que después no paga y nos quita el tiempo, nuestro tiempo.

En este punto llegamos a dos problemas habituales: el trato que se da a grandes empresas y el que se da a trabajadoras de una cooperativa es diferente.  Si se trata de grandes empresas el trato del cliente es temeroso y respetuoso; en el caso de cooperativas, como decíamos antes, tratamos de igual a igual. Por lo tanto, igual es igual que en nuestras relaciones personales, o sea, si los clientes son machistas y elitistas discriminarán y maltratarán a las cooperativistas como hacen en sus relaciones personales. Si no reconocemos el trabajo de nuestros pares tampoco reconoceremos el trabajo de las personas cooperativistas.

En Punto Abierto hemos vivido pocas situaciones así, de falta de reconocimiento por nuestro trabajo y ausencia de pago. En ninguna ocasión hemos tomado represalias por ello. Sin embargo, encontramos necesario plantear la reflexión y posicionarnos en contra de estas prácticas que desvalorizan y opacan las relaciones comerciales y humanas.

Resumimos en unos puntos qué consecuencias tiene un impago para una cooperativa:

  • No se pueden pagar las nóminas de quienes trabajaron en el proyecto, personas que a su vez no pueden pagar sus necesidades básicas.
  • Supone una pérdida de tiempo, que podría haberse invertido en otro cliente respetuoso y responsable.
  • Obliga a consumir recursos de la cooperativa sin poder reponer el gasto.

Creemos justo pensar que debemos cobrar, ser tratadas con igualdad y ser reconocidas por nuestra labor. Planificar y destinar el pago por un servicio o producto que se solicita a una cooperativa  es lo primero antes de pedirlo.

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