El papel de las licencias libres en la economía solidaria

Collage de Mariana Fossatti
Publicado por andrea Mar 7/10/2014
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¿Por qué las entidades de economía solidaria (cooperativas) son construcciones colectivas y libres?

No hace mucho celebramos en Traficantes de Sueños una jornada para conocer y compartir algunos de los principios en los que se basan las entidades de economía solidaria del Mercado Social de Madrid para brindar servicios del sector de comunicación. Una jornada en la que más de seis cooperativas comentaron su modelo de negocio utilizando y produciendo con licencias libres. Contamos con la participación de Javier de la Cueva y las experiencias cooperativas de Ión Radio, MenosMedia, Periódico Diagonal, Mayú, TeleK y Punto Abierto, que organizó la jornada con el apoyo de Traficantes de Sueños y el Mercado Social de Madrid.

En la economía solidaria se consolidan modelos de financiación con otra matriz, basada en principios éticos y responsables. Por eso las licencias libres son una forma más de continuar construyendo la coherencia de esos modelos; como comentó Javier de la Cueva, "es importante considerar el ensamblaje de los objetos y cosas libres para seguir con la coherencia".

El modelo elegido para ser un proyecto de comunicación de economía solidaria debe decidirse entre dos modelos de creación: en cultura restrictiva o el cultura libre. La cultura restrictiva es aquella en la que los derechos de explotación se pueden comprar y vender, según el artículo 17 de propiedad intelectual: copiar, transformar, distribuir y difundir; eso sí, el derecho moral no permite ni comprar ni vender. La cultura restrictiva restringe territorialmente los derechos de explotación para sacar una mayor rentabilidad a la obra, por lo que los definimos como multiterritoriales. Sin embargo, en el caso de la cultura libre, se protege el derecho moral de la autora o autor evitando la usurpación, favoreciendo la difusión de la cultura y el acceso a esta. Así se produce una riqueza mayor a largo plazo: un pueblo cuanto más culto sea, más rico es.

Si entendemos la economía solidaria como una lucha por las formas de producción con criterios que respetan a la sociedad y su entorno, también debemos entender que la utilización de las licencias libres es una lucha por la libertad de acceso a la información de esa sociedad. Reconocemos así que las cooperativas que presentan productos y servicios con este tipo de licencias tienen un sello invisible que permite que la comunidad pueda acceder de forma libre a sus producciones y a la misma vez que estas cooperativas puedan contribuir mejorando obras ya creadas con licencias libres. Es un trabajo comunitario abierto y transparente por el cual un grupo de personas formadas en comunicación pueden ofrecer una alternativa diferente y con una garantía de responsabilidad hacia su comunidad.

En ese ensamblaje que mencionaba Javier podemos crear mentalmente una lista de decisiones que tomamos al crear una empresa en economía solidaria: formas jurídicas, tipo de consumo, selección de nuestros proveedores, formas de brindar los servicios, las redes que creamos y con qué propósitos... un mundo de elecciones que van configurando el modelo de negocio y nuestro futuro. Javier de la Cueva mencionó que "tenemos que ir acostumbrándonos a tener dos conceptos del mundo": en primer lugar el tradicional, en el que la propiedad intelectual la unimos siempre a un elemento material; para protegerla tenemos que seguir los pactos que tradicionalmente se han hecho, ponerle verjas, vallas, o esos trozos de botellas cortadas encima de los muros. Por ello la protección de determinadas cosas es excluir al otro, a los demás,  de ese modelo de la propiedad. En el otro modelo, la protección esta ligada a la dotación de ecosistemas en los que las obras tengan la máxima reproducibilidad. No se excluye, si no que se incluye a la comunidad en el proceso de creación, construcción o formación de la persona usuaria final.

En la economía encontramos la misma situación con dos modelos: uno, el que apunta al modelo en el que se debe pagar por cada elemento material, y otro, el de la economía alternativa, en la que la red y el fomento de iniciativas es la continua generación de ecosistemas para que estas empresas, con otros conceptos y principios, se reproduzcan y encuentren en la sociedad su aceptación y valor añadido al haberse creado con principios éticos y solidarios.

En la jornada que resumimos contamos con la experiencia de cinco entidades que, al utilizar licencias libres, permiten la generación de esos ecosistemas mediante una fórmula empresarial cooperativa. El periódico Diagonal puso en la mesa formas de reinventarse en la búsqueda de un medio de comunicación sostenible que permita mantener tanto el uso de licencias libres como la línea editorial, generando al tiempo una comunidad junto a sus lectoras y lectores. MenosMedia centró la atención en la creación de la comunidad y los productos generados en el campo de comunicación visual, mostrando que la importancia de crear un buen producto permite un modelo de negocio sólido. Ión Radio propuso otra forma de negocio con una radio de código libre que entiende la información como bien común y que, por ello, se relaciona con personas y colectivos de la sociedad civil participando de igual a igual en un proceso participado de producción de noticias e información. Punto Abierto transmitió la experiencia de crear una cooperativa de forma coherente, a la hora de ofrecer una comunicación cuidada en todas las áreas (tecnológica, de diseño y contenidos) y formando a sus usuarias finales para acortar la brecha digital. Se habló de Punto Abierto y su ensamblaje con los campos interdisciplinarios que generan servicios integrales con el objetivo de crear un proyecto.

Otros proyectos que participaron en la jornada fueron Mayú Cooperativa, que nos descubrió otra forma de aplicar las licencias libres en un ámbito poco comentado como es la economía. Se habló de la economía para humanos, para entenderla con las guías que crean para acortar otra brecha, la de la fiscalidad, y de la contabilidad para toda la sociedad. TeleK también señaló la importancia de crear televisiones comunitarias que elijan crear contenidos con licencias libres.

En la exposición de Punto Abierto propusimos el juego de cadáveres exquisitos para hacer una creación colectiva con las personas asistentes. Este fue el resultado final:

Compartir es bueno bueno es cooperar y participar porque amamos Lutter Blisset Por la cultura del valor compartido se puede expandir la cultura CC, no propietaria de los usuarios, ni de los creadores. serán de la comunidad y por tanto serán de todas y de ninguna sin dueño, sin perro guardián, sin vallar material e intangible, como el conocimiento y como el amor, que genera más amor ¡y ensancha el alma!

Los audios de la jornada podéis escucharlos a través de Ión Radio.

Imagen destacada: Mariana Fossatti con arreglos web.

 

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