Derechos Digitales: "Open Access estimula el trabajo científico y acelera el desarrollo"

Imagen de la web Derechos Digitales
Publicado por andrea Jue 8/01/2015

Muchas veces hacemos paralelismos para explicar una situación en Internet que tiene su símil en la vida real, para que las personas puedan verlo como una realidad paralela con la que convivimos. Los derechos, nuestros derechos, son algo que también deberíamos considerar en los entornos digitales. Hace tiempo descubrimos en Twitter el trabajo que realiza Derechos Digitales, una ONG chilena que difunde informaciones muy importantes en el campo de los derechos digitales. Conversamos a través de correo con las personas que conforman y promueven Derechos Digitales y aquí lo que nos contaron:

Punto Abierto: ¿Cómo surge la organización y cuál es su trayectoria?

Derechos Digitales: lo formamos el año 2005, un grupo de abogados ligados al Centro de Estudios de Derecho Informático de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en un contexto donde Internet comenzaba a ser un área de interés relevante en la creación de políticas públicas, pero la discusión estaba coaptada en un diálogo entre el Gobierno y las corporaciones; entonces Derechos Digitales se crea para aportar una contraparte desde el interés público, con una perspectiva de derechos humanos.

En un primer momento, el trabajo de la organización estaba enfocado principalmente a los temas de derecho de autor, que sigue siendo uno de los ejes centrales de nuestras labores, junto a la privacidad y la libertad de expresión.

Con casi 10 años de historia, la organización y el equipo ha crecido mucho, y en este momento nos encontramos en medio de un proceso de regionalización que probablemente nos mantendrá bastante ocupados durante 2015.

PA: Cuando hablan de la defensa de derechos humanos en los entornos on line, para personas que no conocen esos derechos, ¿cómo podrías ejemplificarlos para que reconozcan si están siendo vulnerados?

DD: Los derechos humanos en el entorno on line son los mismos que en el entorno off line. Evidentemente existen algunos que son más propensos de ser ejercidos (y coartados) en Internet, por ejemplo la libertad de expresión o el derecho a la privacidad, hoy fuertemente amenazado.

PA: ¿Qué campañas tienen activas actualmente y cuál es el motivo de cada una?

DD: En este momento no tenemos campañas activas. En ese sentido es importante recalcar que somos una organización que pretende cambios en políticas públicas y las campañas existen cuando es necesario hacer un llamado para lograr ciertos cambios. Sin embargo, podemos destacar el lanzamiento de una nueva plataforma web llamada Tracalada, sobre dominio público en Chile.

PA: Conocemos LibreBus, un autobús que recorrió cuatro países de Sudamérica haciendo talleres de sensibilización. ¿Por qué es necesario redoblar esfuerzos de todas las organizaciones o entidades que trabajamos en y con Internet dando talleres e informando a la gente a conocer los entornos digitales?

DD: En la medida en que pasamos cada vez más tiempo en Internet –ya sea en el trabajo, mirando un mapa en nuestro celular cuando estamos en la calle, viendo una película en la casa o chateando con un amigo– es más importante explicar que en cada una de estas actividades existen derechos inalienables involucrados. Y crear conciencia es la única manera de exigir que estos derechos sean respetados.

ONGD Derechos Digitales

PA: Sobre Open Access, en el ámbito universitario chileno y en general en Latinoamérica está habiendo avances en materia de abrir los documentos de la comunidad científica o académica? Por qué es necesario trabajar en esa dirección?

DD: A nivel latinoamericano existen algunos ejemplos de iniciativas legales que apuntan en esa dirección, en Argentina, Perú y México.

En general es un cambio que avanza mucho más lento de lo que uno esperaría. Este año publicamos un estudio que analiza las percepciones de los académicos chilenos consagrados sobre el Open Access y una de las conclusiones es que existe mucho desconocimiento al respecto. Por una parte, porque existen carencias de financiamiento que ocupan un lugar prioritario dentro de sus preocupaciones. Y en segundo lugar, porque –dado que esas carencias son históricas– los académicos han generado una serie de prácticas para sortear los problemas de acceso a la información científica. Ahora, se trata de investigadores con años de trayectoria y para ellos el Acceso Abierto es algo nuevo, habría que ver qué es lo que piensan los investigadores jóvenes.

Y hay varias razones por las cuales es necesario avanzar en esa dirección. De partida, porque creemos que estimula el trabajo científico y acelera el desarrollo. Por otra lado, porque gran parte de las investigaciones que se realizan están financiadas por fondos públicos, de modo que es lógico pensar que la información que se genera también  debería ser pública. Y en tercer lugar, porque el modelo de publicación académica tradicional simplemente es absurdo.

PA: La privatización de la educación está intrínsecamente ligada a la privatización del conocimiento, y así se da en otros tantos campos. Sin embargo, la comunidad on line de forma autogestionada que crece día a día va tumbando mediante acciones esas restricciones, privatizaciones o censuras que se plantean desde los estados. Esas acciones que luchan contra la censura pero defienden derechos digitales, más tarde son criminalizadas desde las entidades legales o judiciales. ¿Cómo o qué normas se tendrían que utilizar tanto para un grupo como para otro?

DD: Evidentemente la privatización del conocimiento está intrínsecamente ligada a las legislaciones de derechos de autor, donde hemos avanzado hacia un modelo absolutamente desequilibrado,  donde las restricciones son cada vez mayores, los plazos de protección son más largos,  hay mayor criminalización, las penas son mayores y los derechos de los usuarios se hacen cada vez más exiguos.

Evidentemente, es necesario avanzar hacia una equidad mayor entre estos dos polos, pero se hace cada vez más difícil, en la medida en que este tipo de leyes están sujetas a tratados internacionales, lo que dificulta todavía más la tarea de enmendarlas. Eso es lo que está sucediendo hoy en Chile, Perú y México con el TPP, un tratado de libre comercio multilateral liderado por Estados Unidos y que incrementará todavía más las restricciones monopólicas de derecho de autor.

PA: En otra línea, ¿creéis que los nativos digitales están recibiendo las herramientas y educación necesarias para moverse con seguridad en el entorno de Internet? Qué propuestas se os ocurren en este campo?

DD: Es una pregunta compleja en la que hemos pensado mucho este año y que está muy bien ejemplificada en la discusión sobre el derecho a la privacidad en Internet: estamos insertos en un contexto donde la gente no es consciente de la importancia que tiene la privacidad, tanto para su desarrollo personal como el de la sociedad en su conjunto; y esta despreocupación muchas veces conlleva actitudes riesgosas y perjudiciales. Es necesario crear un paradigma donde la privacidad sea central y, la verdad, es algo muy difícil de hacer, pues Internet se ha desarrollado de manera en que el incentivo es a dar y dar más datos, sin detenerse a pensar si deberíamos hacerlo o no.  Es fundamental atacar y cambiar esa concepción.

PA: Consideráis que el acceso a Internet es un derecho universal que ayudaría a la igualdad entre personas? Si es así, ¿cómo podría animarse a los estados a facilitar el libre acceso a la red a la población?

DD: En general nos parece que  el acceso universal es importante, pero no hay que olvidar que el acceso no resuelve los problemas sociales por si solo; las diferencias sociales, económicas, de género, etc, etc, etc, se ven reflejadas también en Internet, del mismo modo que los males sociales se replican en la red. En ese sentido, la violencia contra la mujer en línea es un súper buen ejemplo.

Es necesario impulsar una agenda que considere Internet como una plataforma donde se ejercen derechos. Y esa es al verdadera razón por la cual Internet importa.

PA: “Internet es genial si defendemos nuestros derechos. No temas a Internet.” Leemos esta frase en vuestra web. En España se critica mucho la tendencia última al “clickactivismo” o activismo de salón. Pero, ¿puede ser una buena alternativa en otros lugares este tipo de movimientos, una forma de echar el carro a andar, por así decirlo?

DD: Para nosotros es fundamental que el público conozca cuáles son sus derechos y cuáles son las amenazas a esos derechos, y celebramos cualquier acción que apunte a expresar una opinión al respecto y advertir a otros.

Pero nosotros no somos una organización de “clickactivistas”, sino que estamos buscando cambios políticos. Y para ello usamos Internet, pero nuestros esfuerzos apuntan principalmente al Congreso, al Gobierno, a los políticos, pues son ellos quienes toman las decisiones, los que legislan, los que pueden generar el cambio. Y eso se consigue realizando trabajo fuera de Internet: yendo a sus oficinas, teniendo reuniones, generando minutas legislativas. Si alguien nos quiere apoyar en esa tarea desde Twitter, bienvenido y bienvenida sea.

De todo lo que contaron Derechos Digitales, es importante destacar lo que mencionan sobre la privacidad en Internet y que hay que reflexión por qué subimos nuestros datos a Internet y en qué lugar lo hacemos. La próxima vez que utilices software privativo o aplicaciones con copyright y código cerrado, plantéate por un momento cuál es el compromiso u obligaciones de hacer un click en "Acepto las condiciones". Gracias a Derechos Digitales por respondernos y por el trabajo que hacen para conocer nuestros derechos en ese entorno que ya es cotidiano: Internet.

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